Después de mis vacaciones de verano y su consecuente parada blogueril, os enseño una de mis adquisiciones durante la visita a Barcelona *^_^*
El tema está en que lo venden como un “ídolo”, un objeto de culto y devoción. Una imagen sagrada a la que transferir nuestra identidad a través de la práctica diaria de plasmar los propios sentimientos, estados de ánimo o fantasías.
Entonces, el ídolo se comunicará, te observará y escuchará…
Vamos, que la cajita trae un lapiz para que lo pintes como te apetezca según el día, luego lo borras y vuelta a empezar!
Además, el pack incluye una bolsita de tela para que puedas transportar a tu dios particular a todos lados.
La verdad es que la idea está graciosa, ¿no? xD

Además, los creadores han aprovechado para lanzar de forma paralela un concurso-exposición, tanto on-line como itinerante, de ídolos customizados por gente que compró y pintó el muñequito… con el añadido de que, si tiene éxito tu customización, tal vez produzcan 100 ejemplares.
Así que, en cuanto tenga un poquito de tiempo, voy a pintar el mío, a ver si hay suerte *^_^*